El famoso arquitecto estadounidense, educador y escritor, Frank Lloyd Wright, dijo en una oportunidad: “Estudia la naturaleza, ama la naturaleza, mantente cerca de la naturaleza. Nunca te fallará”. Y es así, allí ha estado siempre para nosotros para brindarnos todo lo que necesitamos.

Y cuando estamos en épocas como el verano, todos sabemos que cualquier actividad al aire libre traerá risas, felicidad y relajación, pero ¿sabías que existe evidencia científica detrás de las alegrías y la naturaleza?

Una gran cantidad de investigaciones demuestran los beneficios que se reciben tanto por estar en contacto con la naturaleza directamente, como simplemente ver escenas naturales o escuchar los sonidos provenientes de ella, en especial si están relacionadas con el agua.

Inclusive se ha demostrado que los seres humanos más saludables son aquellos que están en mayor contacto con la naturaleza, porque entre sus más destacados beneficios se encuentran los siguientes.

Liberas stress

Después de haber estado en alguna situación estresante, nada como una caminata por la playa, por un prado o montaña, donde puedas escuchar el sonido del agua, o los pájaros.

Si no tienes esta opción, simplemente busca imágenes o videos de la naturaleza y sus sonidos. Verás que al hacer esto, podrás reducir los efectos fisiológicos del estrés, como la frecuencia cardíaca, la tensión muscular y los tiempos de tránsito del pulso.

Ayuda a la memoria y las funciones cerebrales

Estudios de la Universidad de Michigan (U.S.A), demostraron que las personas que disfrutaban de caminatas al aire libre tenían un 20% más de memoria que los que lo hacían en la ciudad.

Al estar expuesto a la naturaleza, el cerebro está en mejores condiciones para liberarse del exceso de actividad, también la activación del sistema nervioso se reduce, lo que nos permite sentirnos relajados.

Además, puede ayudar a fortalecer las actividades del hemisferio derecho del cerebro y ayudar a restaurar la armonía en el cerebro en su conjunto.

Absorbes mejor la vitamina D

El estar al aire libre, y llevar algo de sol ayuda a que tu cuerpo genere vitamina D, importante para prevenir osteoporosis, cáncer y ataques al corazón, entre otras afecciones.

Pero ten cuidado con las horas en las que te expones al astro rey, porque como todos los excesos son dañinos, pueden desarrollar efectos no deseados.

Te mantiene joven

Estudios han demostrado que aquellas personas que salen y están en contacto con la naturaleza frecuentemente, tienen más probabilidades de envejecer bien.

Un estudio demostró que personas que estaban en sus setentas, y que pasaban tiempo en contacto con la naturaleza, se quejaban menos de problemas relacionados con la edad, como dolores articulares, problemas para dormir, etc., que aquellos que no salían.

Te hace feliz

De acuerdo a un estudio Finlandés, tan sólo pasar 15 minutos al día en contacto la naturaleza, sin hacer nada, lograba que las personas se encontraran más calmadas, si caminaban esa mejora se aceleraba mucho más.

Además se experimentan sentimientos de placer, y una disminución de las emociones negativas como la ira y la ansiedad.

Existe una cantidad enorme de investigaciones que apoyan estos beneficios. Así que este verano, reúne a tus amigos, a tus seres queridos o simplemente disfruta tú solo, de las maravillas que la naturaleza puede ofrecerte ¡gratis! Pero, no olvides tu protector solar.